Nuestra empresa, Queserías Picos de Europa, se sitúa en la principal población del valle de Valdeón, Posada de Valdeón. De la mano de dos hermanos, Tomás y Javier Alonso, comenzamos nuestra actividad hace más de 35 años.
La elaboración del Queso Azul es uno de nuestros legados y el modo de autentificarlo es el sello de la Indicación Geográfica Protegida (IGP), así pretendemos consolidar un producto tradicional y de imprescindible presencia en la gastronomía leonesa.
León luce en el Salón Gourmet
La gente ya sabe lo que es la cecina, el queso de Valdeón, los pimientos del Bierzo-¦ Entre 1.300 stands, y con más superficie dedicada a la exposición, tras su cambio este año a los pabellones de Ifema, los productos, los manjares y exquisiteces leonesas volvieron a destacar desde la primera línea de atracción en el Salón Internacional del Club de Gourmets que ayer cerró sus puertas. Los empresarios leoneses dedicados a mimar sus productos lograron, así, eso que sólo está a la altura de los elegidos: convencer desde el primer instante. Ese embutido rey que es la cecina, un trozo del gran queso de la montaña, un espectacular tinto mencía y un nunca rechazable Nicanor de Boñar, sirva de ejemplo, eran una de las rutas obligadas con marca leonesa. Los adjetivos los ponía el personal de a pie y los profesionales, definitivamente seducidos por tanto poderío gastronómico.
El Salón del Gourmet, que ya lleva 23 ediciones a sus espaldas, sirvió, además, para que entidades como el Consejo Regulador de la Alubia de La Bañeza encontrara este año más interés en el negocio que allí se da cita. Así lo confirmaba Mario Cordero, miembro del consejo, quien afirmaba que «se puede decir que este año ha sido mejor que el pasado. El sector de las pequeñas tiendas se ha interesado mucho y esperamos que los contactos fructifiquen», afirmaba.
María Jesús Prieto, del Consejo Regulador de la Cecina de León, también creía que pueden haber sido buenas jornadas para la promoción y toma de contacto, aunque dejaba esa tarea específica para las empresas. Aún así, Prieto comprobó estos días que «la cecina ya va siendo conocida, aunque todavía hay gente que pregunta y se interesa. Y los que lo hacen se van encantados», señalaba.